martes, 15 de abril de 2014

¿POR QUÉ MÚSICA? NECESITAMOS UNA EDUCACIÓN ASÍ...

¿Por qué música?
Necesitamos una educación así...
(Lorena Lara Huertas)

Los tres primeros años de vida de un individuo marcan de forma esencial su desarrollo posterior, y hoy día sabemos que la música puede ser un potente vehículo para el desarrollo integral del niño, incidiendo en su desarrollo cognitivo, social, emocional, afectivo, motor, del lenguaje, así como de la capacidad de lectura y escritura.

Partiendo de la base de que el ser humano es en esencia musical y de que no existe cultura alguna en el mundo en la que la música no esté presente, ocupando en todas un papel preponderante, el empleo de la música y del desarrollo de la musicalidad infantil como vehículo educacional fundamental se presenta como un proceso muy natural que parte de esa musicalidad latente que existe en todos nosotros.

En todo el mundo, cuando los padres le hablan a sus hijos pequeños, ajustan sus voces para hacerlas más musicales, agudas y rítmicas. Se cree que esto se debe a que la voz con la que el bebé está más familiarizado es la voz materna, por acompañarle durante todo el proceso de gestación. Asimismo, ese tono musical, agudo y rítmico llama la atención del bebé, lo conecta de forma natural a los adultos que le rodean. Al igual que ocurre con las miradas sorpresivas.

Las investigaciones que se han referido al efecto de la música sobre el cerebro infantil han demostrado gracias a la reciente neurociencia, que una buena educación musical desde los primeros meses de vida, contribuye considerablemente al desarrollo global. Quizá la influencia más llamativa sea la que ejerce en nuestro cerebro, que es plástico y susceptible de adaptación. La educación y práctica musical pueden modificarlo para conseguir que sus dos hemisferios funcionen con más agilidad e integración, de modo más holístico. No sólo en funciones musicales, sino también en dominios como la memoria o la matemática.

Una estimulación musical correctamente guiada por un especialista, establece conexiones neuronales cada vez más fuertes y contribuye de forma notable al desarrollo de ambos hemisferios, repercutiendo especialmente en el derecho, que está especializado en lo no verbal: sensaciones, sentimientos y habilidades visuales y sonoras, como la música o el arte. Sin embargo la música también afecta al hemisferio izquierdo, relacionado con la parte verbal, la aritmética y la lógica. Además, la música sirve a su vez como herramienta terapéutica (Musicoterapia).

Asimismo, la música contribuye al aumento de la capacidad de memoria, atención y concentración de niños y niñas. Potencia la capacidad de resolución de problemas, es decir, el desarrollo de la inteligencia. Es decir, la actividad musical, tiene efectos profundos y duraderos sobre el modo de organizar el procesamiento general de la información en el ser humano. También constituye un medio de expresión y de comunicación no verbal, contribuyendo al desarrollo del lenguaje. Actualmente la ciencia baraja la hipótesis de que los mecanismos neuronales de la música podrían haberse desarrollado originalmente para comunicarnos de forma no verbal, antes de que existiese el habla como tal.

Del mismo modo, una buena educación musical trabaja la orientación espacial, el esquema corporal y el propio cuerpo a nivel psicomotriz a través de la danza y el movimiento rítmico. Fomenta la dramatización, la creatividad y el trabajo en equipo, la socialización. También actúa a nivel psicológico, emocional y afectivo, puesto que no pasa desapercibida, sino que la música siempre produce y evoca sensaciones, ya sean positivas o negativas. Puede decirse que la música actúa sobre todas las áreas del desarrollo.

“Hemos comprobado que la armonía, la melodía y el ritmo tienen diferentes patrones de actividad cerebral. Implican tanto al lado derecho como izquierdo del cerebro” (Parsons).

Por tanto,  la música representa un papel importante en el proceso enseñanza aprendizaje y de desarrollo de los niños, sobre todo en la primera infancia, por lo que, los maestros, las instituciones educativas, los padres y el personal de salud, deben conocer los alcances y beneficios que se derivan del empleo de la música como parte importante de la educación integral, para juntos construir una sociedad moderna y mejor. Para que la sociedad española pueda beneficiarse de todo esto, es  necesaria la educación en esta disciplina desde temprana edad, y el lugar idóneo para que llegue a todos es la escuela en horario lectivo.

lunes, 14 de abril de 2014

RESUMEN DEL ARTÍCULO “MÚSICA Y CREATIVIDAD, ALGO MÁS QUE UN LENGUAJE DE EXPRESIÓN Y DE COMUNICACIÓN”, PILAR LAGO (2006).

Desde el siglo XIX se ha venido señalando la enorme importancia del desarrollo de la creatividad en la formación y educación de la persona. El objeto en este artículo es valorar en qué medida se ha desarrollado esta capacidad en cada uno de nosotros.

Algunos autores de diferentes escuelas y corrientes han presentado a la creatividad como “una necesidad innegable y una invitación propuesta hacia la libertad de expresión en el desarrollo de una obra de arte”.

Éstos mantienen los importantes beneficios que conlleva, tanto en su rendimiento y conocimiento académico como en aspectos más profundos de su personalidad, fundamentalmente si este aprendizaje se desarrolla desde los primeros años de vida, provenientes, posiblemente desde el útero materno.

Concepto que ha sido investigado por múltiples escuelas que valoran de diferente manera los complejos momentos y estados emocionales por los que pasa la persona que realiza un acto creativo.

Tal y como cita el artículo, ”crear y componer podría parecer lo mismo”,  pero no es así, ya que hay compositores que no crean necesariamente.

Para incentivar la creatividad en los más pequeños es importante solidificar bien las bases y potenciar sus capacidades desde que son un feto. Dependiendo de la etapa en la que se encuentre el niño/a su creatividad musical variará. Según Lago (2003, p.76) son cuatro:

IMITACIÓN. Es un primer momento o encuentro con el aprendizaje. Esto suele ocurrir en los momentos de su escolarización en la Guardería o Escuela Infantil (2-3 años), donde el niño repite casi de forma constante los ejemplos recibidos a través de las profesoras o cuidadoras. Aunque también puede aparece, de manera aislada algún niño con capacidad natural de inventar, pequeña iniciativa a la que se puede denominar IMPROVISACIÓN.

IMPROVISACIÓN. Es el momento en el que el niño deja de imitar para hacer pequeñas aportaciones, lo que le permite disponer de una mayor autonomía musical, tanto individual como grupal. Esta autonomía no aparece en todos los niños o personas a la misma edad, ni en el mismo momento de desarrollo evolutivo. La mejor manera de fomentarlo es no cortando las respuestas espontáneas de los niños, sino estimularlas siempre dentro de un aprendizaje musical creativo. En este segundo nivel, también se va concretando la idea de TIMBRE, RITMO, MELODÍA, etc.

EXPERIMENTACIÓN. En este período, el niño, de forma espontánea manipula diferentes timbres instrumentales y busca nuevas fórmulas de expresión para sentirse CREADOR de pequeñas melodías al principio a cosas más comprometidas posteriormente. La aparición de la ARMONÍA como el último de los pilares fundamentales de la música aporta una enorme riqueza al creador.

CREACIÓN. Es el momento en el que alcanzan un conocimiento musical que les va señalando caminos y abriéndole muy diferentes puertas creativas. Ahora no solo “manipula sonidos, sino que “funde y mezcla” ritmos y culturas de muy diferentes paisajes sonoros.

¿Por qué música? Necesitamos una educación así...

Noticia emitida en canal CUATRO.

Posted by AMIPA CEIP SON SERRA on Domingo, 27 de diciembre de 2015